El tomate y sus beneficios

Entre sus cualidades, el tomate es un alimento que contiene una gran variedad de nutrientes esenciales para el organismo que son benéficos para la salud. Principalmente antioxidantes naturales como el licopeno, la vitamina A y C, así como el yodo y la tomatina, que nos protegen del sol, hongos, cáncer y nos ayuda a mantenernos jóvenes.

Los estudios que la ciencia ha realizado en estos últimos tiempos sobre el tomate, han dejado al margen todos los prejuicios que de él se tenían años atrás y hoy se han demostrado muchas de sus propiedades de gran importancia para nosotros.

El tomate es un magnífico depurador de la sangre y un excelente vigorizante del organismo en general, por su riqueza en vitaminas y sales minerales. Para combatir la neurastenia y el decaimiento nervioso es un gran aliado, así como también para ser utilizado a modo de potente afrodisíaco.  Es un gran activador de los fermentos digestivos, de los que depende el buen proceso del metabolismo de nuestro organismo. Resulta un poderoso estimulante del apetito.  Además es laxante y posee gran beneficio en la obesidad y en todos los trastornos del hígado por su contenido de yodo. Es bueno contra el bocio, pero se lo debe usar en estado natural, es decir, crudo.

En cuanto su uso externo, este alimento es ideal para preparar ungüentos contra las espinillas. La piel del tomate madura los forúnculos cuando se coloca directamente en la zona afectada, así como para cualquier grano infestado de la cara. Y puede ser utilizado como cataplasma para mitigar los dolores de lumbago.

El jugo de tomate purifica los riñones

Si se quiere sacar el mayor beneficio posible de esta hortaliza, será preferible usar únicamente el zumo o jugo del fruto, sobre todo cuando va a emplearse con fines curativos. Este zumo se obtiene de la manera más sencilla: los tomates buenos y maduros se cortan en pedazos, se colocan en un colador y se exprimen. Usado en forma de cóctel es un excelente purificador de riñones. La mezcla se realiza de la siguiente manera: se extrae el zumo de 2 o 3 tallos de apio con un vaso de jugo de tomate, el cual es muy recomendable en la nefritis.

El cóctel especial de zumo de tomates mezclado con el zumo de limón es muy bueno para la obesidad y para aquellos que sufren demasiada acidez. Resulta también magnífico para el reumatismo, la artritis y neuritis y mitigar los dolores de cabeza. Además elimina las toxinas y cura las llagas. Para todos estos casos se tomará un vaso de zumo de tomate mezclado con zumo de limón. Otro cóctel, rico en potasio e ideal para combatir la artritis, es el zumo de tomates con un poco de perejil bien picado.