La algarroba: ¿El nuevo chocolate?

¿ES EL CHOCOLATE BUENO O MALO PARA LA SALUD? SUS PROS, CONTRAS, Y UNA OPCIÓN MÁS SALUDABLE: LA ALGARROBA.

El chocolate ha sido vendido últimamente por sus flavonoides (antioxidantes), pero la realidad es que incluso el chocolate amargo o negro (puro) tienen componentes que no son saludables.
El chocolate tradicional que encontramos generalmente en el mercado es un chocolate de baja calidad, rico en ingredientes procesados como azúcar refinada, productos lácteos, jarabe de maíz, saborizantes químicos y otros aditivos.

La algarroba es un sustituto naturalmente dulce, libre de cafeína y al contrario de lo proclamado por los adictos a la comida chatarra, puede hacerse para que tenga un sabor realmente bueno.

¿Qué hay de malo con el chocolate?

Las últimas investigaciones indican que el chocolate no es totalmente malo. Los flavonoides, un tipo de antioxidante que se halla en el cacao, han traído algunos cambios a la industria de la comida saludable.
Donde los sabores a chocolate solían ser el atractivo para seducir a los consumidores a comprar comidas saludables no atractivas, muchos productos presentan ahora al chocolate mismo – chocolate negro libre de lácteos o el cacao puro, por supuesto – como una atracción saludable.

Es difícil saber cuánto de este cambio de enfoque refleja beneficios saludables reales, y cuanto de ello es simplemente marketing astuto. Pese a esto, hay cierta cruda verdad sobre el chocolate, incluso el amargo, que los antioxidantes, las vitaminas y minerales no cambian.

El cacao es naturalmente amargo, así que el chocolate comercial está hecho con leche, azúcar de maíz procesada, grasas no saludables, sabores artificiales y mucha azúcar refinada.
Las proteínas en la leche están pensadas para unirse a los antioxidantes en el chocolate, haciéndolos no disponibles – solo el chocolate amargo (en oposición al blanco o a las variedades con leche) provee algún beneficio.

El chocolate contiene estimulantes adictivos y cannabinoides que tienen efectos secundarios negativos. El chocolate más puro o menos procesado tiene más de estas drogas por peso.
Los antioxidantes como los presentes en el chocolate pueden obtenerse fácilmente de las fresas y otras frutas y vegetales – sin la cafeína o cualquier azúcar procesada.
No hay nada de malo en comer un pequeño chocolate negro como un gusto ocasional (especialmente si es orgánico y endulzado naturalmente), pero la cantidad de chocolate consumida por la mayoria de los occidentales no es lo ideal.

¿Qué hay acerca del cacao puro?

La cocoa pura o cacao es alabado por aquellos que promueven la comida cruda como un suplemento saludable, pero aun contiene cafeína y otros químicos que no son saludables.
En el cacao hay grasa saturada (manteca de cacao), lo cual explicaría su intolerancia por parte de sujetos con debilidad hepática y relativa problemática dermatológica (acné, eccema, urticaria, etc). Sin embargo los lípidos del cacao no son tan malos: 40% corresponde al benéfico omega 9, el ácido graso principal del aceite de oliva, y 30% al ácido esteárico, que el hígado transforma en omega 9 gracias a la enzima desaturasa.

El verdadero problema está en los ingredientes que se utilizan industrialmente para dar lugar al conocido chocolate de consumo masivo: azúcar refinada (llega a representar el 60% de la composición), leche en polvo (aporta grasas saturadas y oxicolesterol) y la omnipresente margarina (aceite vegetal hidrogenado transaturado, de comprobados efectos dañinos). A ello se agregan cantidad de aditivos químicos; un ejemplo es la vainillina, aromatizante sintético derivado del petróleo. También los hipertensos deben tener en cuenta la adición de sal en el chocolate industrial.

El chocolate es energizante, alegra y conforta porque es una droga, contiene estimulantes (cafeína, theobromina) y otras sustancias que alteran el humor y que son adictivas.

El chocolate vs. la algarroba

La algarroba o carob ha estado presente tanto como el chocolate – y en la industria de la comida saludable, aún más!
La Algarroba se utilizaba como un endulzante y complemento digestivo en el Antiguo Egipto al mismo tiempo que los Aztecas consumían cacao.
Hechos de las semillas o habas del árbol de algarroba (también conocidas como habas de langosta), que crecen en largas vainas con forma de cuernos, la algarroba es naturalmente dulce y no contiene estimulantes u otras drogas.

Recogida en su justo punto de madurez, la chaucha del algarrobo nos brinda una harina aromática y muy dulce, con sabor bastante parecido al cacao y con muchas propiedades nutricionales y terapéuticas.

Con ella se prepara el ancestral patay, que es una torta hecha con harina de algarroba y agua. Los indígenas utilizaban la algarroba para producir bebidas, a través de la fermentación de las chauchas (aloja) o por simple dilución de la harina en agua (añapa). Hirviendo las chauchas obtenían el popular arrope.

La algarroba ha sido largamente utilizada como sustituto para el chocolate en recetas para dulces y horneados más saludables. La algarroba es alcalino para el cuerpo, mientras que el chocolate crea acidez. Hornear con algarroba también significa que se utiliza menos azúcar, desde que el polvo de algarroba es naturalmente más dulce que el cacao.

Es seguro para los niños e incluso para los perros – a quienes el chocolate les resulta venenoso.